26 de junio de 2004

Se necesitan sueños para seguir adelante

Es curioso, como las cosas pueden tornarse en tan sólo 10 o 15 segundos. Cosas que te llevan a la desesperación cuando, más que nunca, te ves ahogado de más esperanzas de las que antes gozabas. No sé, la confusión se cierne sobre mí, y me tortura la impotencia y el miedo de perder algo que nunca he tenido, pero que si compartí varios minutos. Sólo rezo a mi diosa fortuna, que por una noche más, me cubra con su manto, y me recargue de valor, que por estas venas exhaustas comienza haber cadencia. Un beso mi diosa fortuna.