3 de diciembre de 2005

Bocanadas de aire

Empujó el cuerpo dentro del maletero como pudo, y cerró el capó de un golpe. O eso intentaba olvidar cuando la linterna le cegaba. Al cabo de unos minutos percibió barullo a su alrededor, y lo que le cegaba ahora eran las luces intermitentes naranjas y azules.

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