7 de diciembre de 2005

Pensamientos en las Madrugadas I

Clak clakclakclak clek clak. Y borro. Suspiro. Pienso (más de lo que debería) maldito C.I. Por extraño que sea la paz viene y va. ¿Dependerá del amor o en su caso del odio? Que sino bien son antagonistas también son personalidades distintas e independientes. Ahora me rodea la paz, la de la noche, la de la soledad (buenas noches una noche más, amiga) amiga de cama del tiempo. Aunque mi piel me separe del mundo, hoy puedo decir que la soledad no me hace mal, incluso poder afirmar que es una soledad agradable. Acogedor. Suena necio, pero las sensaciones no tienen porqué ser razonadas. ¿o sí? -No.
Clek clakclakclakclakclkaclak cleik CLAK