20 de febrero de 2007

Amor, aquella mierda que llamamos amor

¿Qué coño es eso del amor? Es la necesidad de follar excusándote. Necesidad de no sentirte solo durante unos instantes, por eso siempre es bien recibido, pero luego te deja vacío. Sólo dura unos instantes, lo que dura copular, lo que hoy en día diríamos FOLLAR.
Luego los que están casados son entes antinaturales. Las teorías científicas demuestran que el “amor” entre animales únicamente dura tres años, pasados éstos el vínculo amoroso se rompe y cada parte busca otras motivaciones.
Ergo tres años no llenan.
¿Cuáles son las necesidades de la fauna urbana?
1. La cría de un buen ganado puede generar una gran exportación de carne en el mercado global.
2. La soledad está bien, vale, pero sin abusar.
3. El mismo rabo del botijo cansa. Un mismo pescado, aunque bien lavado, indigesta.
4. A mi me daban dos, pero siempre pedía un tercero.
5. y tres son multitud, pero siempre bienvenidos.
6. ¿Desde cuando los orgasmos son comprensión? ¿Cómo puedes entender lo que te digo si te estoy tapando la boca para que no chilles?
7. El sexo es como el alcohol, una vez te lo has tomado te olvidas del resto.
8. Si quieres cariño no me lo pidas después.
9. Al caso ni caso. Y si no hay caso por si a caso hazle caso.
10. Como último mandamiento si me exiges te miento.
Amén.

Hablemos de la Inquisición, y de los QUEMADOS. ¿Cuántas veces os habéis encontrado en urgencias con el 3er grado de quemaduras? Suponemos que la gran mayoría (the vast majority) ya son ceniza.
Por ello, y como Nietzsche postulaba: “de noche todos los gatos pardos”. Así no es anormal salir de fiesta y encontrarte a quinientos moscardones revoloteando a tu alrededor pidiéndote fuego, como si de por sí no fueran suficientemente chamuscaos.
¡Aleluya! La PACHAMAMA te da la posibilidad de elegir, te pone en bandeja la supervivencias de las especies. No olvidemos que venimos de las monas, nos alimentamos de bananas. So, seleccionamos laS más nutritivaS, ya sea por su volumen o por su durabilidad alimenticia. Dura y madura.
Volviendo al tema: la Inquisición… ¡Ay, perdón!
LAS INQUISIDORAS. Aquéllas peligrosas amazonas sibaritas, capaces de arrancar tu cabeza por tener tu labia. Aquéllas insatisfechas que cambian de hombre como de bragas. ¿Qué os vamos a contar que no sepáis ya? Bueno si, una cosa, su contorsionismo puede poner en peligro tu alineamiento vertebral, e incluso puede hacerte perder la cabeza, así que QUÉMALAS. Mátalas antes de que te hechicen con una falsa relación estable.
Sino de golpe te verás envuelto o envuelta en una secuencia irrefrenable por egoístas sentimientos de posesión, condenándote a pena de muerte, sexual claro.
Te exigirán cariño, después. Te cansarás de la misma dieta, banana-sushi. Te exigirán ser despertador biológico. Tendrás que argumentar tu búsqueda de comprensión, de cariño, de tu variado paladar, para luego soportar la angustiosa frase: “ Esta noche salgo”, y pensar que todos son igual que tu. Al cabo de unas semanas te dirán que no pueden enamorarse de ti, y que se te cortó el grifo, empieza la fase de ignición.
Si quieres odiarle no le tengas piedad, ¡oh gran Sabina, cuán sabia razón tienes! Cuéntale lo que haces y cómo te lo hacen, de bien.
Conclusión: Estamos reflexionando y pensamos que tenemos que replantearnos el concepto AMOR. No, ustedes no, NOSOTROS. Debemos replantearnos, o no lo conocimos aún, o se nos olvidó la noche siguiente.

Con mucho amor, PIXY y FLISMY.