25 de julio de 2007

"I"

Y si las palabras fueran lo único que existieran en nuestro mundo. Y si tuviéramos que conformarnos con eso, sin miradas ni caricias. Y si por desgana del destino nos conformáramos con aceptar que el calor sólo puede provenir del sol. I es lo único que queda después de todo. Cuando los mares se alcen contra el mundo, y del cielo caigan piedras de hielo y roca. Cuando ningún Noé exista para proteger a las parejas. Cuando ya no queden tierras con qué prometer. ¿Qué nos quedará después de eso? El mundo seguirá rotando, continuará trasladándose. Y habrá que esperar, esperar para poder regresar en otra vida y en otro cuerpo, y esperar a que un destino holgazán esté de buenas. Y entonces cuando el ansiado momento llegue, I ya no será I sino M y eso lo cambiará todo. Todo. En un mundo de palabras una letra lo cambia todo, lo distorsiona todo. Lo destruye todo.