26 de marzo de 2008

Miedos de tinta

Blandí mi pluma contra mil monstruos, por nobles causas, por nobles amores. Escribí flores bermellones y rosas negras que brillaban en la oscuridad para anularla. Relaté hazañas que a la espesa noche atemorizaba y las criaturas malvadas respetaban. Mi pluma, grácil y veloz sangraba consonantes y vocales; altisonantes, cavernosas; sílabas, palabras, frases, exclamaciones, interrogaciones, entonaciones, canciones… Canciones, cantares… pesares. Mi pluma abatió a los demonios más grandes del inframundo y esgrimió las palabras de los grandes, los pensamientos de los respetables. Mi pluma al servicio de un noble reino, inexistente, alterno, nómada. Empuño mi pluma y flores marchitas son las que describe. Bestias irreales, imbatibles surgen de ella. Torres infinitas, inalcanzables. Príncipes con princesas que al ser rescatadas encuentran muertas. Mi pluma muerta, de tinta infecta. Pluma infecta de miedos y tristeza, pluma muerta. Ríos tintados de temor, tinte de héroes extintos. Emponzoñada tinta de mi pluma exangüe, pluma exánime.