1 de julio de 2008

El mapa


Tres días navegando y nada. La mitad de la tripulación ha sucumbido ante el odio de este mar y otros tantos han sido poseídos por la codicia. Como capitán he fracasado y sólo he podido atrincherarme en el puente de mando, desvalido. Las historias de riquezas y vida eterna no son suficientes para ayudarme a enfrentar el calvario que me espera, que nos espera… Aún recuerdo la voz de ese viejo bastardo que por tres doblones de oro me dio este desdichado mapa.

La puerta está cediendo. Los golpes son atronadores. Mis hombres, ya no son míos. Ya no son hombres. Han entrado y mis palabras no alcanzarán a describir su inhumanidad…

Vamos a la deriva.



Primera ilustración de Jose Antonio
Segunda ilustración de Inés Sanchez