24 de septiembre de 2008

Faus-Tino; el cara de niño

Faustino se pasó la vida lamentándose de aquello que siempre pudo haber sido y nunca fue (por que no debía). Tal fue así su pesar que a pesar del pasar de los años su mirada quedó fija atrás, resistiéndose a abandonar su pasado. Tanta fue su resistencia que hasta su rostro se negó el derecho a envejecer y se ganó a pulso su nombre desdichado.