14 de febrero de 2010

El principio de gratitud II


Cómo son las cosas. Un día cualquiera te sorprenden sin darte cuenta y yo me quedo sin saber cómo dar las gracias... Y así pasó el pasado jueves cuando estando yo de fiesta alguien dejó un encargo en mi casa. Toda una sorpresa llegada desde la otra punta de la república, de Mexicali ni más ni menos...
Lo mejor del detalle, pues muchas cosas, un libro que hace mucho que quería, un pastel de queso exquisito, la sorpresa en sí misma y el tirón de orejas a mi apatía de mediados de febrero. En fin, que no sabía cómo dar las gracias y mejor hacerlo a mi manera... ¡Gracias!


El susodicho pastel de queso y mi nuevo álbum ilustrado ^_^


Pastelito, tienes tus minutos contados...


Pastelito muerto,
no pongo más fotos para no herir la sensibilidad del espectador.