30 de noviembre de 2010

Miseria

Miradlos, miradlos a todos. De uno en uno: miradlos. Tan miserables y desdichados. Tan vacíos que necesitan de banalidades para encontrar una razón para sonreír. Miradlos y luego decidme que no están perdidos. Que no los ha abandonado dios. Miradlos y decidme que no están solos, que son fuertes, que son mejores personas que nunca. Miradlos y decidme si al mirarles a los ojos sentís orgullo... Miradlos: sin esencia, huecos, bestias con razón y ya sin alma.  Miradlos tan miserables que su sonrisa ya no es el reflejo de su inocencia.
Realmente: miradnos.