23 de agosto de 2013

Calesita

Quizás, fue que encontraron en su soledad, la no-soledad.
Quizás, dieron tantas vueltas a su alrededor que por andar buscándose no se encontraban.
Quizás, es que tuvieron que pasar por un infierno para saber que lo que tenían en frente, era ya el paraíso.
Quizás, todo estuvo así trazado y ellos no eran más que los componentes de un tiovivo, que de repente abandonaron el carrusel sin saber qué hacer con su libertad más que la de avanzar juntos. Quizás, porque su pasado de fracaso y rutina, los unía.

Y es quizás, que esa fue la clave de su felicidad.