20 de febrero de 2007

Qahwah

A ese líquido terroso, con ese aliento rudo que hipnotiza el alma y los sentidos. Gira sobre sí, y luego vuelve en sí, para entrar en mí. Ese guerrero negro que halla aliados en las mañanas y fugas en las medias mañanas y tardes. Aliado de las noches furtivas, estandarte de la lucidez mental. Compañero de fatigas y desvelos. Invasor de los territorios blancos. Estimulante de mi sistema solar. Cada vez que nos besamos soy yo quien forma parte de ti, eres tú quien forma parte de mi. A ti que naces en tierras foráneas y mueres en cuencos olvidados del mundo, a ti te dedico estas líneas, que sin ti ellas no existirían hoy ni tú ahora sin ellas.