12 de julio de 2016

¡Despierta!

Tropical Rorschach

El calor es sofocante. Las gotas le resbalaban por el rostro ardiendo en cada surco. Jadea torpemente y cada aliento entumece aún más su boca. La sombra se mueve a cámara rápida, fugaz y quebradiza. El ocaso ha llegado y con él los aliados de la sombra. La jungla ahora se cierne tenebrosa. Con torpeza avanza abriéndose paso, con el machete oxidado, sin hacerlo descender demasiado intentando no bajar la guardia. Se sabe acechado.

La humedad es tan elevada que jadea toscamente mientras rías de sudor se desbordan sobre su árida geografía. Su cuerpo es un océano tropical. Siente su cuerpo ultrajado por los mosquitos, hoy él es el banquete.

Sigue avanzando sin pausa, su corazón bombea desesperado. Para. La sombra no lo hace. Le ha atrapado.

Todo es de un azul oscuro casi negro. Sigue jadeando, no sabe dónde se encuentra. No la ve, pero sabe que la sombra está frente a él. Le susurra incomprensiblemente. Tras la sombra comienzan a surgir una serie de formas rosadas. Se deja llevar por ellas, se pierde en aquellas formas orgánicas. La sombra apenas se la escucha, es ya casi imperceptible. La forma lo invade todo, y él se deja invadir.

“Despierta”, se oye en lengua indígena. “Despierta”.