30 de octubre de 2013

Carrera desde lo fondo

A veces quisiera salir corriendo. No huir. Ni desaparecer. Sólo salir corriendo. Correr. Correr más allá de este lugar. Lo suficientemente lejos para no ser encontrado pero tampoco como para darme por perdido. Y correr con toda la ira y furia que me azotan por dentro. Pisar con tanta fuerza que mis dedos se ensangrienten. Tan rápido que mi ropa se desgarre y se me desprenda. Por tanto tiempo que sólo perdure mi verdadero yo, desnudo, ensangrentado, escuálido, herido, desnutrido y vencido. Y vencido por la carrera tropezar, volar, soñar, aterrizar y romper lo poco que queda de íntegro en mi.

Porque sólo corriendo de esta manera consigo alejarme de ti acercándote a mi.