2 de junio de 2015

Amar del verbo aventura

En todo este tiempo, que no había sido poco, había vivido y experimentado una cantidad extensa y variada de amores. Cuando le daba por voltear la mirada a su pasado, nunca con el anhelo de un tiempo mejor o a una melancólica añoranza, miraba con orgullo su viaje por ese camino.

Los recordaba de distinta forma. El amor nos llega siempre en el formato que necesitamos cuando lo demandamos. Por eso algunos se vuelven memorables y otros se pierden en la nada del olvido. Recordó el primer amor, que siempre intentaba acertar cual de ellos era el primero y siempre encontraba un antecedente anterior. Para su dicha tuvo amor del primer beso y amor de la primera vez. Llegados aquí el amor se convertía para él, en un sentimiento de cariño y afecto, y ya no tanto la gran palabra AMOR, a los que a muchos les gusta llenarse la boca o simplemente aparentar. Para él, el amor, se había convertido en el afecto que una persona despierta en ti más allá del corazón y el anhelado sentimiento de correspondencia emocional. Éste pudiera ser respeto, ternura, empatía, curiosidad, deseo,... Siempre ligado con la atracción sexual como su eje principal.

Aclarado esto, se perdía en sus pensamientos cuando también se acordaba del amor platónico, que sabiéndolo de fracasado porque lo platónico es así por algo, le llevaba a lugares donde nunca llegaría de otra forma. Tuvo amor para el olvido, aquel que sin buscarlo le ayudó a olvidar otros amores...

Pero todos éstos eran satélites alrededor de sus amores trascendentales.

Cada recuerdo al respecto corroboraba su idea del amor formateado a la necesidad del sujeto.

Para él hubo pocos GRANDES amores, y sin embargo muchas personas importantes. Son inolvidables, los que le arrancaron un pedazo de corazón, por obvias razones. Los que nunca llegaron a suceder pese a estar ahí. Los que no llegaron a tiempo o los que aún no era su momento.

Entre un gran amor y otro gran amor siempre se sumergía entre medio de una gran sucesión de pequeños amores. Algunos de una noche, otros en proyectos que no se concretaron, aquellos lascivos y viciosos que son pecado por como se dieron o fueron o por lo que transgredíeron. Sin embargo, esta sucesión concadenada de amores era necesaria para dar forma a su vida. Él entendía las relaciones amorosas de la misma manera en como debía enfrentar la vida. Por eso su vida fue siempre una aventura.

Amar sin miedo le había dolido mucho, pero fue ahí donde encontró su fuerza. Tuvo un gran amor y lo perdió. Pero tuvo muchos otros que fueron suyos porque con ellos descubrió que el amor sólo lo puedes recordar y sentir en su momento, pero no lo puedes capturar. Lo más maravilloso de este mundo suele ser siempre lo más efímero. Y ahí residía la belleza de lo que él entendía como amor.

Cuando él miraba hacia atrás, no miraba el volumen de tiempo sino el volumen de amor, dado y recibido. Lo importante no era la cantidad si no la calidad. Así, amores que no existieron o que fueron un parpadeo se tornan eternos en su memoria, y aquellos que debieron ser los más intensos no son más que una sinopsis en su gran libro.

Ya en ocasiones no recordaba quien había sido el primero y cual el último. Pero para él no era importante eso. Él sabía muy bien qué había significado cada uno de sus amores en su vida, y con eso a él le bastaba para seguir adelante. 

Miraba atrás para inspirarse y recordar qué clase de hombre tenía que ser si quería llegar más lejos de lo que había llegado. Porque en lo más profundo de su ser sabía que si en algo no debía de cambiar, era en su forma de amar la vida.

25 de mayo de 2015

Caída libre

Tenía que volver a extender sus alas. Pero ya no las tenía. Ya no podía alzar el vuelo.

La gravedad lo atraía como al polo opuesto de un imán. Envolviéndolo en desconsolado fuego azul.

Quedaba en él la extraña sensación de sus alas extendidas, ahora extirpadas, destripadas.

La velocidad aumentaba, el fuego se avivaba con su dolor. Sus alas estallaron con un crujir seco. De lejos se pudieron ver perdiéndose en el infinito estrellado del espacio mientras su cuerpo quebraba el sonido.

Le tomó minutos volver a balancear el equilibrio. Miró hacia arriba. Aún olía a quemado y tierra mojada.

La carne ardía, sus ropas ya se habían incinerado. Atravesó la atmósfera. Su impacto era inminente.

Volvió a perder el equilibrio y cayó sobre sus rodillas. Su cuerpo expuesto, embarrado, emanaba sangre por algún punto indefinido.

Su caída incesante fue acelerada por un rayo, lascivo e innecesario. Sus gritos no se podían oír porque se estaba haciendo justicia.

Se enderezó, por su cuerpo agua lodo y sangre recorrían todas sus fronteras, desconocidas para él.

El suelo se acercaba a velocidad de vértigo. Aún con su cuerpo flameando y rodeado por el humo de la lluvia evaporándose...

Empezó a andar. Cada paso lo pagaba con sudor. Empezó a avanzar sintiendo el dolor de su desnudez, y el odio por los límites de su confinamiento.

El impacto se pagó con ruido blanco. Lo divino se extinguió al consumar el pecado terrenal. Un enorme cráter rodeaba su mutilado cuerpo.

Avanzó jadeando hasta una gruta de piedra volcánica. Se introdujo en ella sintiendo por fin el anhelado calor, y se perdió en las tinieblas de la tierra.

Lloró, tiritaba de frío. Le dolía un peso en el pecho. Estaba desorientado, moribundo. Alzó su mirada a las estrellas, borroso por las lágrimas y el lodo, no vio nada. Ni paz, ni salvación.

Hizo un alto. Volteó una última vez al cráter. Miró para no volver a olvidarlo. Cargó con ira su mirada y se perdió en la oscuridad mascullando: “Ahora te toca a ti ver caer tu creación”.

6 de mayo de 2015

Good Bye Beard!


Cinco meses de barba se convierten en nada en una canción surfera.
No era ser hipster, era una actitud y me gustaba, pero así no me contrataba nadie :s

PS: Ya sé, la barba me quedaba muy bien.

Sobre este vídeo:
Título: Good Bye Beard!
Reparto: Fhil Navarro
BSO: Fenómeno Fuzz / Chiquilladas
Productora: Fhiliberto Films
Duración: 1:39
Año: 2015

Un gato hipster

Gato Hipster
Ilustración vieja que no había publicado en el blog. Creo que lo viejo ya quedará relegado en mi Flickr y no publicaré más cosas fuera del tiempo presente. Me tengo que respetar un poco más.

5 de mayo de 2015

La clave

Lo tengo todo para fracasar. Ahí reside la tristeza de mi éxito. Mi mayor éxito es el haber fracasado en lo que más me ha importado. Triunfé donde los vencedores jamás pudieron hacerlo. Soy el ejemplo a seguir de quienes no quieren parecerse a mí. La risa del lodo. Mi corazón es indestructible porque ya es polvo diamantado. Puede que fracasar sea el fin de todo, pero cuando no lo es, se vuelve la clave para el éxito. Aunque ese éxito nunca esté destinado a llegar...

29 de abril de 2015

Genio desatado

Déjame ir, déjame en paz

Yo antes solía acompañar mis ilustraciones con un texto, o en su defecto, subirlas nada más haberlas producido. Los años me hacen lento, o puede que simplemente me haya vuelto más ocupado. Si algún día tengo tiempo y ganas (últimamente no coinciden) os contaré un cuento.

Este es el "Déjame ir, déjame en paz", tiene casi dos años que  lo hice y conté con la colaboración del estimable Katsushika Hokusai y su obra "Monte Fuji con el cielo despejado".

28 de abril de 2015

La chica piña

La chica piña
En mi mente, cuando pensé en hacer una chica piña, hace ya muchos años, en nada se parecía a lo que he hecho. Creo que ésta tiene más de mí que muchas otras. En un principio iba a ser la ilustración para las pasadas navidades, pero por razones de vivir al trote con mudanzas, cambios de ciudad y otras mil cosas más, ya ni fue ésta ni ninguna otra. 

La chica piña, es el espíritu combativo al cambio. Permanecer siendo el mismo ante las adversidades. No perderse en las transiciones y mantenerse lo más integro dentro de las circunstancias. Todos luchamos contra nosotros mismo, aunque son pocos los que se atreven a enfrentarse.

Esta ilustración la feateré con Efim Volkov y su obra Winter Landscape.