8 de julio de 2016

La bala llamada nada

Me gustaría decirte muchas cosas, por ejemplo, que estas líneas son por ti, para ti. Que esta es nuestra forma secreta de hablarnos, de decirnos cuánto nos extrañamos. Cada renglón es un escalón que nos pone a la altura para vernos de frente. Que cada contexto escrito es un recuerdo pasado de una falsa ficción que encubre lo que fuimos. Decirte quizá que nada sucedió como fue. Que pudimos salvarnos pero fallaste el rescate. Me gustaría decirte que te echo de menos y muchas otras cosas más. 

Pero no lo diré. Tampoco te diré que estaré ahí para acariciar tu pelo mientras duermes sobre mi regazo. Ni que eres tú quien inspiras mis historias mientras sueñas a la par que yo despierto sobre el papel en blanco. Que voy a estar ahí cuando haga falta. Que mi abrazo jamás se romperá. Que mi calor no se enfriará. Que recorreré tu cuerpo con mi lápiz creando las formas que solo tu cuerpo tiene... 

No te puedo decir nada. Nada es lo que queda para mí. El mundo vive de segundas oportunidades; a mí sólo se me permitió una. No te diré nada más. Nada que no se haya dicho con anterioridad. No te diré nada porque nada es la bala que me queda.

19 de mayo de 2016

Vidas dobladas

En un punto en concreto su vida se desdobló. Pudo haber sido en cualquier momento, como hacía todo el mundo bajo libre albedrío. Pero en su caso, la vida y no él lo eligió. 

Al desdoblarse, comenzó a vivir dos vidas en paralelo. La elección que tomó él y la que tomó la vida. Ambas igual de reales y auténticas. Tan auténticas la una a la otra como diferentes. A veces una influenciaba a la otra. Si andaba feliz en una, a veces se contagiaba a la otra. Y por igual pasaba al contrario.

En ocasiones se miraba en el espejo y podía verse en su otra vida. A veces diferente otras igual. 

En los días melancólicos el recuerdo de una vida para él inexistente le azotaba como en un mar bravo. Navegaba por memorias y recuerdos inventados en su imaginario, o eso creía él. 

En ambas vidas era feliz, pero no por ello se evitaba que él anhelara, en ocasiones, la otra.

Y así pasaba la vida, una recorría más que la otra, o surcaba un camino más fácil, cómodo, feliz, quizá y hasta daba más vueltas. Mientras que la otra también tenía su propia trayectoria.

Así son las vidas que se desdoblan, hacen lo que quieren. Y lo más bonito de ellas es que no importa que lo hagan porque al final, todos saben que todas terminan en el mismo lugar tarde o temprano...

10 de enero de 2016

El Sr. Marmota dice...

Sr Marmota Dice:
He estado perdido un tiempo. Mis ilustraciones también.
Dos años después de mi ausencia en felicitar el año regreso para quedarme.

Me junté un tiempo con mi tocayo, la marmota Phil, a ratos dormidos a ratos pronosticando el porvenir, y durante todo este tiempo, atrapados juntos en aquel bucle temporal, aprendimos una gran lección.
Que no hay nada mejor que soñar y despertar para alcanzar esos sueños.

Feliz 2016 y no olvidéis despertar para no perderos en vuestros sueños y volverlos inalcanzables.

7 de enero de 2016

El velocista

Corro como el viento para no dejar rastro de mis huellas. Sólo con el tiempo se sabrá que pasé por aquí. Sólo cuando los ecos de mis inauditas pisadas se sientan quebrar lo que se creía inquebrantable.

Corro, porque corriendo me siento volar, alto, muy alto. No para huir sino para ver las cosas desde otra perspectiva.

Corro como corren estos dedos en escribir estas letras que se tornan palabras para luego ser frases, a veces incoherentes y otras rotundas.

Mis dedos también son viento. Nadie sabrán que pasaron por aquí.

13 de septiembre de 2015

Si buscas amor...

Sexy Hamster
"Si buscas amor, cómprate un hámster".

Formo parte de un club cuya primera regla es no decir su nombre. Su segunda regla es que nadie puede saber su nombre... Su tercera regla es... A la mierda. Me he unido a un grupo en Facebook que se llama Drawing Fight Club. Me pareció que tenía una dinámica interesante y solicité unirme al grupo.

En menos de doce horas ya era uno de ellos. Y con ello, también fui nominado. Me dijeron que tenía que pelear, lo llamaron, la Iniciación... Tenía veinticuatro horas para presentar una ilustración (de calidad decente) y subirla al grupo, de lo contrario sería expulsado. El tema, la frase que puse arriba, era retorcido. No tuve mucho tiempo para decidir, así que me fui por la vía que creí menos figurativa y más por lo que debe ser la ilustración. 

El resultado fue satisfactorio, pese al medio desvelo y la falta de tiempo, me divertí y eso en estos días, no es poca cosa. Superé la iniciación, que sólo había que presentar (aunque la calidad fuera una mierda), y ahora sólo queda esperar a que me reten otra vez o bien, a animarme a pelear por mi cuenta. Todo se verá. Por el momento puedo decir que he regresado a los madrazos.

9 de septiembre de 2015

Naufragio temporal

Las células mueren, las arrugas aparecen. El fin se acerca. Cada año el teatro se derruye y enseña la pantomima de la vida. Las máscaras se caen o se decoloran, se quiebran. Los corazones laten polvo y se marchitan. Cada vez el fin de la guerra se acerca y solo quedan batallas perdidas. La gente se rinde o se extravían en su propio destierro. Nómadas, almas en pena. Cada vez más, Jim, siente el peso del reloj de arena sobre su pecho. Siente que se ahoga con el tiempo y en su océano de segundos, minutos y horas. Náufrago. Arrugado, por el reloj, por ese océano impetuoso, temperamental y rencoroso. Tapado con la espuma de ese mar, en una orilla de sábanas de una solitaria playa nevada. Helado. Las sábanas le cubren la cabeza. La magia no existe, el tiempo es mágico. El cielo tiembla y se estremece, el tiempo ha llegado. Las nieves del tiempo llegaron.
Es hora de despertarse.

Si estar más cerca de nuestra muerte, es de celebrar, brindemos.