13 de enero de 2011

Micro-reflexión: Al parecer

Las cosas nunca son lo que parecen,
y casi nunca nos parecieron lo que no son.
Y si no, míranos...

11 de enero de 2011

Apariciones...


¿Será el final del camino? ¿O el principio de una nueva leyenda?

9 de enero de 2011

La fábula del erudito y el sabio

Hace ya mucho, no se sabe el tiempo ni el lugar, andaba extraviado un famoso erudito por una tierra hostil e inerte donde las lenguas se confundían. El erudito, que no era uno de esos a la violeta sino uno de verdad, estaba agotado de tanto divagar, y es que le costaba reconocer cómo alguien con su sapiencia se había extraviado. Tras mucho caminar, a la distancia y entre el ondeante calor vio una silueta sentada a la sombra del único porche del lugar y se lanzó sobre él como si de un oasis se tratara. Cuando llegó a la figura era un tipo de edad avanzada, mas no era viejo. Apoyó su mano sobre la pared para recuperar el aliento de la carrera, poco a poco. Lo saludó y empezó a contar su historia a la expectante figura. Cuando hubo acabado, diez minutos después, el tipo reveló que no había entendido ni la mitad. Pues el erudito no se percató que estaba donde se confundían las lenguas. La figura, no obstante, le ofreció posada y lo invitó a cenar. Pasaron la noche hablándose con signos y haciendo ruidos, el erudito intentando fascinarlo con su conocimiento de las ciencias sin mucho éxito, y el extraño le hablaba con gestos sin mucha dificultad sobre el clima del día siguiente y la razón del qué de todo lo que contaba. Y así siguieron hasta que salió el sol. El ermitaño, sonriente, le regaló un burro y con torpeza le dijo al erudito: “¿Para qué todo lo que sabes si luego no puedes compartirlo con un desconocido?”. El erudito se asombró de lo rápido que el tipo había aprendido a pronunciar esas palabras, poco después pensó en la frase. Agachó la cabeza, mostró gratitud y marchó en silencio.

Y así fue como mucho después se habló de cómo un haraposo lugareño de la nada, ignorante para todos, defendió que la sabiduría no estaba en los pergaminos ni en las bibliotecas, sino en la vida de cada uno.

8 de enero de 2011

Buuuuuurp...!

¿Cómo empezar una nueva temporada?
Este año me lo planteo diferente, ¿y cómo hacerlo?
Pues empezando con una asquerosa cerveza "Duff". Y decidiendo que este año será un buen año. No porque yo lo sienta, ni lo sepa, sino porque yo haré que así sea.
Os lo iré enseñando por el camino ;)
Abróchense los cinturones que ya arrancamos.

31 de diciembre de 2010

Caracoloboy dice...

Caracoloboy dice... 2011!

...felices (lo que quedan) fiestas, buen año 2011 y buena suerte!

PS: La ilustración no es lo mejor del mundo, pero no es lo peor, algo tenía que hacer estando de viaje y así lo he hecho.

22 de diciembre de 2010

El caminante de los cielos


Se me había ocurrido un hermoso texto para esta imagen. La historia de un gigante volador que soñaba con tocar el suelo. Que había visto lo más bello desde los cielos y que sin embargo no podía olerlo ni acariciarlo. Iba a ser una historia muy triste seguramente, pero de final incierto, porque mis historias son caprichosas por no decir tímidas porque ésta por ejemplo se me ha escondido en algún lugar de mi cerebro, y como otras muchas hace ya un tiempo, se ha negado a salir...
Tendré que esperar a encontrarme con el gigante para ver si de una entrevista hago una historia.

30 de noviembre de 2010

Miseria

Miradlos, miradlos a todos. De uno en uno: miradlos. Tan miserables y desdichados. Tan vacíos que necesitan de banalidades para encontrar una razón para sonreír. Miradlos y luego decidme que no están perdidos. Que no los ha abandonado dios. Miradlos y decidme que no están solos, que son fuertes, que son mejores personas que nunca. Miradlos y decidme si al mirarles a los ojos sentís orgullo... Miradlos: sin esencia, huecos, bestias con razón y ya sin alma.  Miradlos tan miserables que su sonrisa ya no es el reflejo de su inocencia.
Realmente: miradnos.