Si mañana no despertara II
Lee el prólogo aquí.
Si mañana no despertara, el universo no lo notaría. ¿Cómo notar el silencio de una sola voz de las incontables que lo hostigan pidiéndole favores? Las arenas del tiempo seguirán cayendo; la vida y la muerte seguirán danzando en su aparente coreografía infinita. Si mañana no despertara, una parte de mí sentiría alivio. Porque quince años después de escribir sobre lo mismo, sí pesa. La juventud, que antes me habitaba a borbotones, ahora se calmó. Las guerras que luché en el campo de batalla que no es otro que la vida me han llenado de cicatrices, algunas aún duelen en las noches más frías y solitarias. Sin embargo, si mañana no despertara, no cambiaría nada de lo que fue y ha sido mi vida. Quién sería yo si borrara los caminos que me han hecho ser quien soy. Los tropiezos y aciertos. Confiar en la gente equivocada, pero también en la indicada. Si mañana no despertara, haría todo lo posible por abrir al menos un ojo. Descubrí que después del momento más desesperado y oscuro, llega la más brillante luz, aunque a veces cueste alcanzarla.
Si mañana no despertara... Haría todo lo posible por despertar... Y si supiera que no despertaré, lucharé por no dormirme.
Pero si mañana no despertara, me dolería no volver a hablar contigo. No volver a oír tu risa otra vez. No volver a verte soñar. Sueños nunca imposibles. Agradecería a todas y cada una de las almas que se encontraron con la mía, ya sea abrazándola, amándola, hiriéndola, traicionándola o sanándola. Ya entendí que este era mi viaje. Si mañana no despertara, quiero que sepas que te perdono: da igual lo que hicieses, te perdono. Ahora sé que yo también amé, fallé, lastimé, traicioné, abracé... y aunque nunca supe cuánto de ello fue consciente y qué tanto inconsciente, nunca hubo maldad; y está bien si tú no me perdonas.
Si mañana despertara, aprovecharía cada minuto de aliento que me quede. Viviré mediante las lecciones de mis experiencias. Resignificaré mi vida, la reinventaré, y el “nunca es tarde” se volverá mi estandarte; porque los años perdidos solo lo serán si no los miras, no los abrazas y no aceptas que aquello solo era la incómoda brújula que necesitabas. Volveré a hablar a los viejos amigos, que me recibirán o me rechazarán, y buscaré nuevos amigos, que me recibirán o me rechazarán. No hay aciertos sin fracasos y no existe fracaso sin acierto, esa idea es un faro de esperanza.
Si mañana no despertara estaría tranquilo porque he logrado ser una persona íntegra. Que ha intentado ser su mejor versión, y si mi intento se queda en el camino, me habré ido de la mejor manera: intentándolo.
Si mañana no despertara echaría mucho de menos vivir, aunque no sepa qué hacer con mi vida. Porque sé que mi razón de vivir no es otra que vivir dentro de las infinitas posibilidades que hay de hacerlo.
Pero si mañana no despertara, por favor, despiértame (aún no he acabado aquí).

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