28 de mayo de 2006

Violentas

Fue cuando cayó la última hoja del otoño cuando le sonrió al viento y le contaba que la primavera ya estaba al llegar. Dos días después la primera flor había brotado de entre las ruinas del antiguo santuario. Eran violetas, como las que en su día decoraban el paseo hacia la entrada de éste. Una tarde se encontraba sonriendo al sol mientras recogía unas cuantas para hacerle una corona a su hermana que le vistiera y le hiciera justicia. Mientras las enumeraba y las recogía, rodeada de la devastación que se eregía a su alrededor. Fue en algún instante que fue agarrada por sorpresa y puesta a salvo cuando una azada negra segaba el violáceo campo dejando un rastro de lágrimas de sangre. A los pocos minutos las flores se murieron en sus manos, había llegado el invierno. A los jinetes del tiempo les gustaba destruir lo bello, y eran pocos los ángeles que se atrevían a levantar lo que destruían, a menudo sólo podían proteger a los pocos supervivientes del holocausto final. La niña le besó en la mejilla y éste marchó. Esa noche la niña lloró de tristeza. Al cabo de una semana, en un día de verano, se encontraba jugando en el santuario con las lagartijas cuando rodando por el suelo se topó con los pies de un jinete. La nña se puso en pie y en un principió se asustó. Pronto sintió pena del jinete que tenía el alma llena de perversión, por lo que le hizo que se arrodillara y le besó en la mejilla. La niña cayó inerte en unn lecho de violetas. Las lagartijas huyeron despavoridas y el jinete rompió a llorar haciendo brotar violetas de sus lágrimas negras.

22 de abril de 2006

Elva con actitud escéptica ante un caniche del sur

Elva con actitud escéptica, fijó su mirada en los rayos roji-azul-verdosos. Mientras suceden los fotogramas, o en su caso, los frames, otra adquisición surrealista llevada a lo real. Su escepticismo le dice que es mentira lo que ve, que sigue creyendo en sus sueños más que lo que proyecta la luz sobre la sombra. Que sus sueños son más reales. Que los sueños cuando los haces realidad no son ya ni una representación de lo que eran en realidad, que cuando los sujetas a la limitación física de lo que somos incapaces de hacer se convierte en otra basura más. Le avergüenza pensar que la gente lo valora como arte, cuando con ver una película americana en el cine contiene más surrealismo que cualquier caniche del sur. Elva mira en su entorno a otras caras, intenta ver un mismo pensamiento sólo ve caras abstraídas por la Luz. Se ríe, todas son iguales, parecen absorbidas, como si nunca hubieran visto nada igual. Pobres, piensa. No saben soñar. El tic tac de su reloj resulta más emocionante, se imagina a pequeños seres empujando de forma sincronizada los grandes engranajes del tiempo, y sabiendo que cuando uno de ellos se equivoca te regala una porción extra de vida ¿una experiencia? Clak. La luz mata a la luz, las pupilas se cierran de golpe y el verdadero mundo se oculta tras la cortina de una realidad más surreal que cualquier representación manipulada por el engaño. Si capturas un sueño, lo matas.

26 de marzo de 2006

Pensamientos en las Madrugadas II

¿Cuanto dura realmente un segundo? ¿Y un minuto? Pensando en sucesiones de acontecimientos; un segundo puede equivaler a dos horas y un minuto a dos días ininterrumpidos. El tiempo es el concepto más errado que tenemos, ni la relatividad sirve para explicar algo tan magnánimo como el eje de los acontecimientos.
Tiempo de verano tiempo de primavera cambio de tiempo perdimos tiempo. ¿Y si nos quitan algo tan fundamental como una hora? ¿Qué pasa? ¿Seremos otras personas en donde el vacío generado por ese hueco ha creado? ¿O a caso se nos regalan acontecimientos?, lo que también produciría que varíen otros, tal vez mejores.

Caminando por la calle [...] paseando regresando a donde no partí realmente. Divagando pensando arrastrado por melodías mis pasos mis latidos mi aliento. Arrastrado por los olores a ciudad a verano a primavera a pasado vivido o recordado. Y mientras mis pasos avanzan al ritmo de un tic tac ancestral, mi entorno va a un ritmo distinto frenético acelerado. Yo seré más joven más tiempo más sabio tarde o temprano por que no miro el tiempo no con los ojos con el que el mundo se obstina a creer cuyo único sastre para nosotros es la muerte.

Ser eternos
Ser mortalmente eternos
Ser eternos condenados a la soledad

...tic tac tic tac...
(¿vas a correr?)

10 de marzo de 2006

Vaciado al vacío

Es como en un tren a un destino desconocido, en donde la luz de un atardecer ardiente va consumiendo de forma vaga e inútil la sombra cándida de lo íntimo, del calor que se siente cuando ya no hay calor, el rastro reminiscente de la luz extinta. Y mientras el vagón va dando suaves y aleatorios saltitos, que dibujan sonrisas por lo absurdo. El tono apagado que da la penumbra del inicio de la noche, justo antes de anochecer lo que tampoco es atardecer, es en ese momento justo donde no hay momento, sucede algo; el vacío que Nada lo llena se convierte en una cálida ausencia, que hace que el hueco se convierta en algo insoportablemente cálido. Y es entonces cuando suspiras y se contempla el vacío que también rodea la realidad, y deducir que el tren se hace en ti, iluminado por una tenue luz naranja se acerca a tu rostro dejando ver las lágrimas que por tristeza, por emoción de un vacío tan bello, porque no quieres que se rompa la perfecta estructura de sentimientos que genera un conglomerado perfecto de sentimientos humanos, y lloras de emoción porque te convertiste en creador de algo tan bonito, de algo que se alimenta de una cadencia del espíritu. Y al bajar del tren, donde sus paradas son aleatorias, se descubre ante ti una tarde de verano; una noche de verano; una tenue luz de verano. El verano de la soledad.

17 de febrero de 2006

sAmpler

Las resonancias que rebotan en mi cabeza mientras escucho música me distancian de la realidad. Taciturno entre este mundo y el mío, aquel en donde soy yo, y nunca soy más que eso. Al ritmo en que las ondas rítmicas vuelven y van por mi bóveda encefálica, mi pensamiento se diluye, se convierte en materia etérea, liviano, ágil, manso. Y apaciguado me dejo caer. Caigo. Caí. Y estático sigo con una vida muerta.

16 de febrero de 2006

retazos del alma