25 de junio de 2006

Otro ego

Cada vez que abre los ojos se hace siempre la misma pregunta: ¿quién soy? Al rato y como siempre se calza e inicia la rutina higiénica diaria. Al mirar su reflejo se cuestiona si hoy será afable o un alter nuevo. Es complicado distinguirse a uno mismo. A veces la educación te convierte en perversa falsedad, en otras, es la evasión de una situación la que encamina a otra personalidad. Así de forma escalada se generan máscaras de falsa realidad. Y es en casa cuando recoge el correo, y se lo lee con detenimiento, buscando alguna novedad, en la que pudiera intentar ser sí mismo. Y es justo cuando quiere ser él mismo que se le olvidó el cómo serlo. Y es en las noches de pared blanca en donde los fantasmas de su personalidad se manifiestan devorando cada vez un poco más las sobras de quien era. Cada mañana se levantará creyendo saber quién es, y es al preguntarse cuando nace la respuesta que es la misma pregunta.